Biografía

LUX ET DESIGN

 
“Lux et Desing”  es el eslogan de mi tienda porque fotografía significa escritura con luz, y  creo que cada uno con su mirada va escribiendo, diseñando,  su vida.
Elijo utilizar para mis fotos lugares y cosas simples que están a mano y así, “lo cotidiano se vuelve mágico” (P. Carabajal). Pueden cobrar interés el borde de una mesa, la gatita que mira la luz, los pedazos de espejo que enmarcamos  -de uno grande que se rompió- mi juego de ajedrez de niña aparecido al vaciar la casa de mi infancia.
 
 
 

 

 
leer más

Mi historia comenzó en el siglo XX en Dolores, primer pueblo patrio, 200 km al sur de Buenos Aires. Estudié dibujo y pintura, siendo algunas de mis obras seleccionadas en varios salones de la provincia.

En 1977 con 15 años fui secuestrada junto a mi padre por la represión ilegal – sin haber tenido nunca militancia ni participación en algo prohibido. Por aquellos días adolescentes y de pueblo bonaerense, mis principales dramas eran los amorosos. Me tocó ser testigo del horror pero sin espacio ni tiempo para testificar. Haber estudiado pintura me permitió expresar –a pesar de la mordaza primero  y la autocensura después-  algo que en mi interior no había sido destrozado por ese horror. Sin embargo, la oscuridad se irradió por años, solapada. 

En 1986 me recibí de Lic, en Psicología, profesión que continúo ejerciendo y reedito cada día con la práctica de la meditación zen. Fui docente en la facultad por más de 15 años y he presentado trabajos en congresos, publicado en diversos sitios y escrito un libro de cátedra, reeditado.

En 2015 me encontré con la Canon, tomé clases de fotografía y participé de algunas muestras colectivas e individuales. 

Es en este siglo XXI, que he retomado aquel canal de expresión detenido en mi adolescencia: antes pintaba al óleo, hoy lo hago a través de la réflex.

 

 

 

Identidad y Memoria, intervención en "Fase 7"

"Identidad y Memoria, intervención en Fase 7"  es mi primer ejercicio audiovisual y utilicé fotos que saqué en el evento "Fase 7" del Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires, en 2015.

En el recorrido por las diferentes salas me atraparon la señalética de la sala "Umbrales" y la obra de Jehymy Vasco "Fragilidad" -sobre la desaparición forzada en Colombia- el espejo de Carlos Albino Molina llamado "Reflejo" y por último de Paloma Marquez, "Enjambre". La movilización que generó en mi la obra de estos artistas, me arrojó inevitablemente a mi desaparición forzada durante la represión ilegal. 

Felicitaciones a los artistas y mucha gracias a los profesores de “Talleres de la imagen”, los fotógrafos Robert Camarra y María Mohorade Cardús.